La limpieza facial profunda es un tratamiento estético que busca purificar la piel del rostro, eliminando impurezas, exceso de sebo y células muertas. Este procedimiento contribuye a una piel más saludable, luminosa y libre de obstrucciones en los poros.
-Limpieza y exfoliación: Se retiran impurezas superficiales y se eliminan células muertas para suavizar la textura de la piel.
-Extracción de impurezas: Se eliminan comedones (puntos negros) y otras obstrucciones de los poros.
-Hidratación y nutrición: Se aplican productos específicos para re hidratar y nutrir la piel, mejorando su apariencia y salud.
-Uso de aparatología: En algunos casos, se emplean dispositivos como microdermoabrasión o alta frecuencia para potenciar los resultados.
-Pieles con exceso de grasa o acné.
-Pieles deshidratadas o maduras que requieren hidratación profunda.
-Pieles sensibles o con rosácea, siempre bajo supervisión profesional.
-Oxigena la piel y retrasa el envejecimiento prematuro.
-Mejora la absorción de productos cosméticos, potenciando su efectividad.
-Contribuye a una piel más luminosa, saludable y con apariencia descansada
-Se sugiere realizar una limpieza facial profunda aproximadamente una vez al mes para mantener la salud y apariencia de la piel.
-Es importante acudir a profesionales certificados que utilicen productos adecuados y técnicas seguras.



