El tratamiento de las infecciones por hongos, conocidas como micosis, varía según el tipo de hongo y la localización de la infección. Las micosis superficiales, como las tiñas en la piel o la candidiasis, suelen tratarse con antifúngicos tópicos como clotrimazol, miconazol o terbinafina.
Estos medicamentos se aplican directamente sobre la zona afectada y son efectivos en la mayoría de los casos .
En infecciones más profundas o resistentes, se recurre a antifúngicos sistémicos como fluconazol, itraconazol, terbinafina o griseofulvina. Estos se administran por vía oral y son necesarios para tratar micosis en uñas, cuero cabelludo o infecciones graves .
Es fundamental seguir las indicaciones médicas y mantener una higiene adecuada para prevenir y tratar las micosis. El pronóstico es generalmente favorable con el tratamiento adecuado.